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Dani Choza de Arandia

En los artículos pasados escribí acerca de la relación que hay entre las emociones y las enfermedades con sus síntomas; de cómo nuestra alma nos habla a través de nuestro cuerpo. Hoy les comparto acerca de un sistema de terapia holística, es decir, una terapia que trabaja la totalidad del ser, para sanar nuestra alma y nuestra mente, por lo tanto, nuestro cuerpo también.

“Flores de Bach” es una terapia creada por el brillante Dr. Edward Bach, un médico homeópata que descubrió que el mismo tratamiento no funcionaba para todos los pacientes, que dependiendo de la personalidad de cada uno debía ser la atención y el tratamiento recibido.
Su intuición y sensibilidad lo llevó a desarrollar un método de ayuda para equilibrar energéticamente al paciente.

Funciona así: imaginemos que nacemos con vasitos llenos de virtudes positivas como el amor, la paciencia, seguridad, autoestima, etc. Con el paso del tiempo, dependiendo la etapa que estemos viviendo, esos vasitos se van vaciando y aparecen las emociones negativas, estados mentales y defectos de personalidad que nos enferman si no les ponemos remedio.

Por ejemplo un bebé que tiene un hermanito nuevo en casa, empieza a ir a la guardería y le brota un salpullido le daríamos unas flores para los cambios, el estrés, el miedo y el amor. A la mamá igual le daríamos para el miedo, los cambios y el sentimiento de culpa tal vez. Un niño corajudo, impaciente, berrinchudo y que no presta atención le daríamos para la paciencia, la intolerancia, la explosividad, el amor y la concentración. Un adolescente con los cambios hormonales, crisis existencial y nervios en los exámenes, le daríamos para los cambios, su autoestima y para descubrir su misión en la vida. Una persona celosa le daríamos para la seguridad, la autoestima y el amor.

Cuando se utilizan estas esencias es necesario observar lo que sucede adentro. ¿Qué es lo que nos provoca infelicidad y desdicha (malestar)? ¿Sentimos amargura o resentimiento? ¿Negamos o reprimimos nuestros sentimientos? ¿Tenemos una baja autoestima o nos sentimos desesperados, recelosos o desconfiados¿ ¿Vivimos atemorizados? ¿Nos sentimos inseguros ante el futuro? ¿Somos intolerantes con los demás?

Las esencias florales del doctor Bach facilitan la liberación y curación de estos y otros sentimientos y estados mentales negativos. En general, son 38 las diferentes esencias florales, más una formula especial única que desarrolló el doctor Bach: el remedio de rescate. Al completar su sistema terapéutico de autoayuda, el doctor Bach creía que estas 39 esencias servían para todos los estados mentales negativos conocidos.

Estoy convencida de que las enfermedades son benéficas. Son una señal de advertencia de nuestra alma, que nos recuerda que hemos perdido el equilibro con nuestro propósito de vida. Solo se presentan como una señal para hacer que volvamos al camino, ser honestos con nosotros mismos y con el propósito con el que vinimos a este mundo. Si no ocurre un cambio emocional, mental y en la personalidad, los padecimientos volverán a aparecer.

También estoy convencida del efecto positivo de esta terapia ya que la he experimentado personalmente durante muchos años y he visto cómo influyen positivamente en mis pacientes. Son tan seguras y su efecto tan moderado que las pueden usar hasta mujeres embarazadas. No producen adicción ni tiene efectos colaterales y no se corre el riesgo de una sobredosis. Se pueden combinar con otros medicamentos sin alterar el efecto de ambos. Y no tiene fecha de caducidad si se mantienen lejos de los rayos solares y en un lugar fresco.

El doctor Bach creó un sistema tan sencillo, para que incluso la gente sin conocimiento de medicina pudiera beneficiarse con él. Pensaba que las personas sólo necesitaban mantenerse en contacto con los estados mentales negativos, emociones o rasgos de la personalidad causantes de tensión. Una vez entendido, era sencillo seleccionar las esencias florales necesarias. Aseguraba que usar sus esencias florales debería ser así de sencillo: cuando alguien tiene hambre, va al huerto y recoge una lechuga; cuando tiene miedo, toma una dosis de mímulo (la esencia floral para el temor).

No importa lo insignificante o grandiosa que pueda ser nuestra vida para el mundo. No es lo que hagamos sino el amor, la paz y la armonía que sintamos por lo que hacemos. Todos tenemos la capacidad de crear paz, salud y realización en nuestra vida. Las Flores de Bach son una herramienta y un apoyo para lograrlo.