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Orbe / Tepole hunde a Tehuacán en la peor crisis de violencia.

Sin la mano de Barbosa arde Tehuacán.

El finado gobernador Barbosa Huerta siempre brindó una especial atención al municipio de Tehuacán.

Sobre todo por razones afectivas.

Aunque nació en San Sebastián Zinacatepec desde niño Miguel cursó sus estudios en el Centro Escolar Presidente Venustiano Carranza (CEPVC) de Tehuacán; en esa ciudad conoció a su esposa y nacieron sus dos hijos.

Como gobernador siempre tuvo la mejor intención de apoyar a dos figuras.

Primero a Felipe Patjane y después a Pedro Tepole Hernández.

Ambos defraudaron su confianza, traicionaron a su persona e hicieron un desastre con el llamado segundo municipio del estado.

Patjane aún está recluido en el reclusorio de Tepexi de Rodríguez y su proceso va para largo.

Y por lo que respecta a este trienio en el último año los regidores del Cabildo de Tehuacán fueron testigos de los más ásperos y cruentos regaños que Barbosa propinaba a Tepole.

Hay una imagen elocuente tomada por la agencia Es Imagen y publicada por el portal Manatí donde se aprecia la irritada expresión del Ejecutivo zarandeando al edil.

La misma escena se repitió en decenas de ocasiones.

Lo cierto es que la mano de Barbosa contenía las barbaridades y excesos de Tepole.

Pero ahora ya no está esa mano.

El perfil del alcalde nos habla de su forma de conducir la ciudad.

Pedro Tepole es originario de San Felipe Maderas, cabecera del municipio de Nicolás Bravo.

Desde joven se inició en la actividad de talar árboles para vender la madera; en la región es conocido como un “talamontes”.

Entró a la política bajo las filas del tricolor y fue alcalde de Nicolás Bravo.

Las acusaciones en su contra fueron numerosas. El diario La Jornada de Oriente presentó una detallada investigación del despojo que Pedro realizó de grandes terrenos.

Sus costumbres personales son de sobra conocidas en la región.

Desde hace años se sabe de su afición a las largas noches de juegos de azar con fuertes apuestas, en especial la baraja, el póker, los palenques y las peleas de gallos. Noches acompañadas de copas y mariachis.

En 2018 inició su incursión en la política de Tehuacán impulsado por su amigo Luis Cobo Fernández quien lo presentó con sus socios del grupo inmobiliario Pasilargo.

Ahí conoció a un poderoso empresario poblano que lo tomó como su ahijado.

En aquel 2018 Tepole se acercó a Morena, pero fue acre, ásperamente bateado y por despecho se fue a refugiar al morenovallismo.

En el círculo de Rafael siempre lo vieron como una pieza de segundo nivel y solo le ofrecieron la candidatura del Partido Verde Ecologista a la presidencia municipal de Tehuacán.

Ahí conducido por Paola Migoya, Michel Chain, entre otros, fue comparsa de Martha Erika Alonso.

En las urnas quedó en cuarta posición.

Tres años después -y nuevamente bajo el cobijo de su padrino-, dio un giro de 180 grados y se convirtió en “barbosista”; fue ungido como candidato del Partido del Trabajo (PT) en alianza con Morena.

Montado sobre la ola lopezobradorista pudo llegar a la alcaldía de Tehuacán.

Pero a los pocos minutos de su gestión quedó evidencia que no tenía la más remota idea de qué hacer con la ciudad.

En materia de Seguridad Pública solo atinó a ratificar al mando policiaco de su antecesor Artemio Caballero López.

De inmediato; como si fuera un permiso para los criminales, la ola delictiva comenzó a escalar.

Pero en esos momentos de crisis siempre estaba la mano del gobernador Barbosa quien enviaba a toda la plana mayor a contener la debacle.

En más de una ocasión tuvieron que intervenir Ana Lucía Hill entonces titular de Gobernación y Julio Huerta.

Pero todo cambió el 13 de diciembre de 2022.

De inmediato quedó constancia que Tepole rápidamente se olvidó de su otrora protector y comenzó a actuar sin freno y sin control alguno.

La ciudad de Tehuacán está en colapso por la obra pública que se realiza sin planeación, ni programación alguna.

Abren una calle, levantan el pavimento y así la dejan por semanas o incluso meses.

Las afectaciones al comercio establecido, a vecinos, instituciones educativas y transportistas son múltiples.

Luego de la pandemia el comercio local apenas se estaba levantando y si el alcalde manda a quitar el pavimento, la recuperación no llega.

El sistema de recolección de basura es el peor que se haya visto y en todas las juntas auxiliares se ven tiraderos clandestinos.

Pero eso poco le importa a Tepole; él no es tehuacanero, ni comerciante, ni empresario local.

Solo llegó a tomar por asalto el Ayuntamiento y está llevando a la ciudad a un desastre generalizado.

Pero el tema verdaderamente espinoso es el brutal incremento de hechos delictivos; los asesinatos, ejecuciones y un drástico aumento en reportes de personas desaparecidas.

En los últimos días la violencia se ha recrudecido en las calles de Tehuacán.

Incluso un oficial de la policía municipal fue acribillado con armas largas y cortas a una cuadra del edificio Morelos, sede del gobierno municipal.

Prácticamente todos los días se encuentran cuerpos maniatados, con huellas de tortura, encobijados.

Tehuacán va en ruta a convertirse en Celaya.

Hay un dato especialmente escabroso.

Tenemos los documentos del siguiente dato y a su debido momento los vamos a publicar.

En 2022 Tepole contrató a una empresa especializada en seguridad y que tiene su domicilio fiscal en San Pedro Cholula.

Se pidió una revisión del equipo de videovigilancia.

La empresa emitió un reporte en el que señaló que varias cámaras y sus repetidoras habían sido “intervenidas”, es decir “hackeadas” por personas no identificadas.

Durante meses las pocas cámaras del Ayuntamiento de Tehuacán fueron utilizadas por un grupo delictivo.

Hoy en el bajo mundo se asegura que ya entró la célula de un cártel.

Se afirma que las ejecuciones y la “limpia” seguirán.

Van a acabar con los grupos delictivos de toda la zona para que pueda dominar una sola burbuja.

Y ya no está la mano de Barbosa que lo controlaba.

Por eso continúa la tragedia de Tehuacán.

Redacción: Orbe, Bufete de Comunicación.
findesemana99@gmail.com