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Cúpula / Huatulco, la absoluta pax narca

Columna publicada el miércoles 2 de abril de 2025 en el portal Periódico Central.

Hace exactamente un mes, concretamente el domingo 2 de marzo el país se conmocionó ante el hallazgo de nueve cuerpos que fueron abandonados en los límites de Oaxaca con Puebla.

Algunos cadáveres presentaban huellas de tortura y a todos les amputaron las manos.

Poco después se supo que era un grupo de jóvenes originarios de Tlaxcala que realizaron un viaje a Huatulco y desaparecieron.

Más tarde información fidedigna señaló que se habrían involucrado en actos delictivos en la ciudad turística.

Para entender el fenómeno de esa región costera se debe anotar que no solo ocurre en Huatulco sino en toda la riviera oaxaqueña.

De poniente a oriente es una franja turística que inicia desde playa y lagunas de Chacahua, sigue hacia Puerto Escondido, Ventanilla, Mazunte, Punta Cometa, Zipolite, Puerto Ángel hasta Huatulco y sus siete bahías.

Cualquier visitante, nacional o extranjero, puede recorrer esa ruta y nunca será blanco de un robo o asalto.

La playa de Mazunte está rodeada de pequeños hoteles y villas.

El turismo internacional sale del mar y camina uno o dos kilómetros a orilla de carretera sin temor a algún acto delictivo.

En la Crucecita que es el centro turístico de Huatulco no hay robo de vehículos, ni siquiera de autopartes.

El propietario de un hotel tradicional señala:

– “No recuerdo cuando fue la última vez que se robaron un auto… creo que fue hace como tres años”.

Pochutla es el centro comercial de toda la región.

Es una población sin playa, pero tiene tiendas de todo tipo.

El propietario de un restaurante narra:

– “Aquí no hay delincuencia, hay control de todo. Hace como dos años llegaron unos muchachos de Oaxaca y comenzaron a robar en las casas. Una mañana aquí en el centro de Pochutla encontraron sus pies… les cortaron los pies y aquí los botaron, pero los cuerpos nunca aparecieron”.

Zipolite es la principal playa nudista de México y tiene una historia fascinante.

En la construcción de los hoteles se han encontrado vestigios arqueológicos.

Zipolite fue un asentamiento de la cultura zapoteca; aunque no se conocen pirámides, si hay evidencias de un poblado prehispánico.

Sin embargo, Zipolite fue un lugar poco visitado hasta su “boom” en 1970.

Desde 1969 se difundió que un eclipse total se apreciaría de especial manera en una pequeña población oaxaqueña llamada Miahuatlán.

La amplia difusión del fenómeno atrajo la atención de la comunidad científica.

Astrónomos de todo el hemisferio norte llegaron a Oaxaca.

Pero también despertó un profundo interés en el movimiento “hippie” tanto norteamericano como europeo.

El 7 de marzo de 1970 se registró el eclipse solar que en el municipio de Miahuatlán, Oaxaca pudo ser visto por un lapso de 3 minutos con 28 segundos.

Fueron miles los devotos de la contracultura hippie que llegaron para admirar el acontecimiento.

Después en grupos de cientos se trasladaron hasta Huautla de Jiménez para conocer a María Sabina la mítica sacerdotisa de los hongos alucinógenos.

También a raíz del eclipse la mística mujer cobró notoriedad internacional.

Otros fueron a visitar las pirámides de Monte Albán y Mitla y algunos más acudieron a descubrir una playa que entonces era poco conocida.

En la riviera oaxaqueña hay por lo menos 30 o 40 playas paradisiacas, pero los grupos hippies decidieron conocer una pequeña población llamada Zipolite.

Alguien les dijo que era un lugar energético, espiritual y llegaron en forma masiva.

Ese año de 1970 la playa no tenía hoteles; solo les ofrecieron algunas hamacas y para bañarse se metían en las serenas aguas de la bahía.

En un escenario natural, sin autoridad alguna, los grupos hippies se paseaban desnudos por toda la zona.

Así nació la vocación nudista que permanece hasta estos días.

Una fuente nos comenta:

– “Aquí nada sucede, usted puede pasear a la hora que sea y nadie lo va a molestar. Aquí no hay ladrones, no hay robos, ni nada de eso”.

Preguntamos

– “¿Y esto a qué se debe?”

– “Hay un jefe de la plaza que se encarga de que nadie se meta en cosas chuecas”

En toda la riviera oaxaqueña hay una completa y absoluta paz.

Ni balaceras, ni enfrentamientos, ni extorsiones.

La ejecución de jóvenes originarios de Tlaxcala es una tragedia, pero es evidente que se involucraron en una actividad ilícita en una región que no conocían.

Entre la costa oaxaqueña y el límite con Puebla hay una distancia de 460 kilómetros.

Los sicarios recorrieron casi 500 kilómetros para dejar un mensaje lapidario: “Con Huatulco no se metan”.

Hasta el cierre de esta entrega se sabe que hay dos detenidos por el plagio masivo.

Pero las pesquisas nunca llegarán hasta la cabeza de un grupo criminal que controla la seguridad en toda la riviera oaxaqueña.

La estabilidad turística, económica y social de toda una costa depende de un solo que grupo que mantiene el orden por medio de la fuerza letal.

El gobernador de Oaxaca Salomón Jara Cruz jamás se atreverá a tocar a quien detenta el control de una de las principales regiones turísticas del país.

La zona de Huatulco es ejemplo de una absoluta pax narca.

Y esta es la realidad.

cupula99@yahoo.com


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