La forma de comunicar cambia constantemente y las tecnologías de la información, especialmente las redes sociales, se posicionan como los principales canales de acceso, consulta y propagación de información. Su impacto va más allá del entretenimiento, porque construyen opinión pública, definen la participación ciudadana e influyen en las decisiones y políticas públicas.
Su importancia plantea retos que involucran el dilema de la regulación, los filtros, la veracidad de los contenidos, pero también la responsabilidad ciudadana de compartir contenidos falsos que fomenten la polarización de opiniones o el arraigamiento ideológico. Al respecto, el doctor Martín Rodrigo Echeverría Victoria, especialista de la BUAP en ciencia política y comunicación social, sugiere una mirada crítica y regulación para los contenidos de redes sociales y otras plataformas digitales.