Cúpula / García Parra y la renovación del Poder Judicial

Columna publicada el martes 17 de marzo de 2026.
Hace unos días se hizo el anuncio y paulatinamente se va develando la trascendencia.
José Luis García Parra afirmó que en breve se elegirán 32 magistraturas del Tribunal Superior de Justicia, 150 jueces y juezas, así como cinco magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial.
La declaración del coordinador del gabinete muestra el enlace entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.
Un puente que en este momento cobra la mayor relevancia.
La debida dimensión la mostró el gobernador Armenta cuando horas después señaló:
“Casualmente, cuando las fiscalías quieren detener a algunos delincuentes, giran órdenes de aprehensión y cuando salen de algunas oficinas del juzgado, ya se enteró antes el delincuente que los ministeriales que van a materializar la orden. ¿Eso cómo se llama?”
Y agregó:
“Hay jueces honestos, patriotas, pero también hay jueces delincuentes, como hay políticos honestos y políticos delincuentes. Yo puedo hablar porque tengo la conciencia tranquila”. Hasta aquí la cita.
Todo indica que la estrategia de seguridad se enfocará en otro ángulo que hasta el momento no había sido tocado: la descomposición en el Poder Judicial, un deterioro que también inició con el morenovallismo.
Durante el periodo del abogado Guillermo Pacheco Pulido se realizaron notorios esfuerzos para llevar al Tribunal Superior de Justicia a un nivel de reconocimiento nacional, pero a la entrada del sexenio azul el órgano se convirtió en un aparato de negocios que hasta el día de hoy no se ha depurado.
A esto se refiere el gobernador Armenta cuando alude a jueces poblanos coludidos con la delincuencia.
Obviamente el mandatario encargó a su mano derecha vigilar de cerca la selección de jueces y magistrados que habrán de marcar una nueva etapa en la vida de Puebla.
La encomienda va más allá de los meros nombramientos.
Se busca edificar un Poder Judicial que sepa enfrentar a la delincuencia organizada que pretende enquistarse en diferentes regiones.
El audio que exhibe la abierta operación de Tania N. con sicarios de La Barredora y la forma en que ejecutan a las familias de los delatores, así como la reciente captura de una célula de la Familia Michoacana que ya operaba en el mercado Morelos, son evidencias del interés de los cárteles por la entidad.
Puebla es un apetitoso platillo para los grandes grupos criminales.
La población universitaria y la capacidad económica de las ciudades son un atractivo para la delincuencia.
Enfrentar al crimen organizado demanda una estrecha coordinación en la pirámide de la justicia.
Organigrama que parte del Poder Judicial y se extiende hacía la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública.
El tema trasciende al mero nombramiento de jueces.
Busca depurar una institución que por momentos ha mostrado un grave deterioro y el propio gobernador Armenta lo reconoce.
García Parra es el operador asignado para este propósito; el mismo que en muchas ocasiones debe maniobrar en diferentes secretarías para evitar un colapso.
Hace unas semanas explicamos que los cambios en el gabinete se deben a que varios ex secretarios no aguantaron el paso que lleva el mandatario y el único que puede sostener ese tren de trabajo es el coordinador.
Estaremos atentos a la selección de una nueva generación de jueces y magistrados que deberán mostrar perfiles pulcros y con un claro compromiso social.
La cruzada consiste en impedir que el crimen se enquiste en la entidad y el Poder Judicial deberá hacer la parte que le corresponde.
cupula99@yahoo.com
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