Cúpula / La caída de Adán Augusto
Columna publicada el martes 29 de julio de 2025.
Primer acto, estas ruinas que ves.
Hace unos meses, concretamente el 5 de diciembre de 2024, en la Cámara de Senadores se desató una trifulca propia de pandilleros.
El líder de bancada Adán Augusto López Hernández fue sujetado para evitar que llegara a los golpes con legisladores de oposición.
Esa era la postura habitual de López; la arrogancia y petulancia.
En la pasada asamblea de Morena se vio otro personaje muy distinto.
Notoriamente apesadumbrado el líder de la Cámara Alta respondió de manera escueta a los medios de comunicación.
Poco queda de aquella soberbia desmedida.
Algo sabe Adán Augusto que el resto del país desconoce, pero su semblante es propio de un velorio.
Segundo acto, la opinión pública pide el mismo rasero.
Después de las imputaciones contra Hernán Bermúdez Requena, el “Comandante H”, jefe del ‘Operativo Barredora’ brazo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se desató una catarata de señalamientos contra su jefe el ex gobernador de Tabasco López Hernández.
La crítica pide que se aplique el mismo rasero de los argumentos contra Felipe Calderón quien tuvo como mando policiaco a Genaro García Luna.
Morena siempre acusó que el ex presidente panista estaba al tanto de las actividades criminales de su policía y por ende participó en la creación de un régimen narco político.
Ahora los críticos de la 4T piden que se aplique el mismo criterio y que Adán Augusto sea señalado como cómplice de las actividades ilegales.
Sobre este tema hay dos posturas.
Si López Hernández no sabía de los nexos de su jefe policiaco queda como un gobernador inepto.
Por otro lado, si conocía ese tramado eso lo convierte en uno de los principales capos de la delincuencia organizada en nuestro país.
En Tabasco son numerosas las voces -columnistas, comentaristas de radio y dirigentes de cámaras empresariales-, que dan como un hecho esa jefatura criminal.
Aseguran que Hernán Bermúdez solo era un empleado, un peón en el tablero del entonces gobernador y que López siempre fue el verdadero cerebro.
Con la mano derecha conducía la gubernatura y con la izquierda movía los hilos del crimen organizado.
En la sociedad tabasqueña los señalamientos contra Hernán son motivo de júbilo popular.
Finalmente fue imputado el responsable de la ola de violencia que azota las ciudades de aquel estado; el artífice de la extorsión y el cobro de piso.
Cuando sea detenido habrá un regocijo generalizado.
Basta con este dato; el primero en festejar la caída de Bermúdez es el gobernador Javier May Rodríguez quien desde el inicio de su gestión se encargó de señalarlo como principal generador de violencia.
Tercer acto, el silencio de los senadores.
Entre los usos y costumbres de los legisladores de Morena son frecuentes las manifestaciones al unísono.
Es habitual lanzar una cargada en la que expresan su unidad en torno a algún correligionario agraviado.
Ahora presenciamos la excepción.
Solamente dos legisladores externaron su solidaridad con Adán Augusto; el controvertido Gerardo Fernández Noroña y la aún más polémica Andrea Chávez Treviño, considerada protegida de López y su proyecto rumbo a la gubernatura de Chihuahua.
Son las únicas dos voces en su defensa.
El resto de la bancada guinda permanece en un significativo silencio.
Los senadores saben que semejante golpe contra Hernán Bermúdez tiene una clara dedicatoria sobre Adán Augusto.
Y que esa orden solo pudo salir desde el despacho presidencial.
cupula99@yahoo.com
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