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Municipios / Trasfondo de la ejecución del ex alcalde de Altepexi.

El contexto social de Altepexi, Puebla, debe ser motivo de estudios sociológicos.

Es considerado como el municipio con mayor índice de alcoholismo en todo el estado.

En una familia típica son comunes las caguamas desde temprana hora y compartir con los niños un vaso de cerveza.

Hay infantes de diez años de edad que ya muestran síntomas de alcoholismo.

En este escenario las llamadas cachimbas -pequeños tugurios donde solo hay tres mesas y sillas de lámina-, son el refugio de bebedores cotidianos.

Sin embargo, en años recientes esos pequeños establecimientos fueron cambiando de giro.

A la entrada de los enervantes, principalmente el “cristal”, las cachimbas se convirtieron en el punto de venta de narcóticos.

Y la escena se repite, pero ahora con las drogas como producto.

Niños de diez o doce años de edad se engancharon con el “cristal” que se vende a todas horas en esas cachimbas.

Para este mes de julio de 2025 en Altepexi operan por lo menos doce puntos de narcomenudeo. Las autoridades municipales lo saben perfectamente.

Los alcaldes de los últimos 15 años fueron testigos del crecimiento exponencial del alcoholismo y nada hicieron.

Como tampoco actuaron ante la amenaza del “cristal”.

En Altepexi hasta esos niños adictos lo saben; las autoridades municipales solapan, incluso conviven con los narcomenudistas.

La mañana del domingo 20 de julio el ex presidente municipal de Altepexi Alberto Hernández Feliciano, conocido popularmente como “Betin” entraba a la comunidad a bordo a una camioneta de gama alta.

Sicarios en dos motocicletas ya lo esperaban.

En cuanto pasó a su lado abrieron fuego.

En Altepexi la comunidad sabe que la ejecución fue ordenada por uno de los dos grupos de narcomenudistas enquistados en el municipio y que abiertamente desafían a las autoridades.

Se sienten intocables e impunes, porque así se han conducido durante los últimos años.

Se debe subrayar que este es el primer crimen político en el valle de Tehuacán y ocurre en un municipio ahogado en alcohol y enervantes.

Ojalá se tomen las medidas pertinentes.

Estaremos atentos.


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