Cúpula / Capos entregarán a narco políticos
Columna publicada el martes 1 de julio de 2025.
El parteaguas, el punto de inflexión en la estrategia de Estados Unidos contra el narcotráfico mexicano fue el secuestro de Ismael ‘El Mayo’ Zambada a manos de Joaquín Guzmán López, uno de ‘Los Chapitos’.
El avión que trasladó al gran capo hacia Estados Unidos ya era esperado por agencias norteamericanas.
Evidentemente el FBI urdió todo el plan, una operación de alto nivel para plagiar al mítico narcotraficante y trasladarlo a una prisión en suelo estadounidense.
Desde hace unos meses ‘Los Chapitos’ están entregados en cuerpo y alma al Departamento de Justicia de Washington.
Incluso la madre de Ovidio Guzmán, Griselda Guadalupe López, junto con 16 familiares más se entregaron al FBI para acogerse al programa de testigos protegidos.
Por su parte los abogados de Zambada también realizan esfuerzos para llegar a un acuerdo y así evitar la pena de muerte.
En días recientes trascendió que Vicente Carrillo Fuentes alias ‘El Viceroy’ legendario líder del Cártel de Juárez también propone un arreglo para evitar la pena capital.
Son varios los capos del crimen organizado que tratan de evitar la inyección letal o una celda en la prisión de Guantánamo y para eso están dispuestos a declarar y entregar pruebas que los ayuden.
La lógica de Washington es muy simple.
Prefieren negociar con los capos a cambio de recibir información que los lleve sobre los grandes responsables de empoderar a los cárteles a ambos lados de la frontera.
Para los directores de las agencias norteamericanas es evidente que ni ‘El Mayo’ Zambada, ni Vicente Carrillo Fuentes y mucho menos Ovidio Guzmán pudieron acrecentar su poder sin el velado apoyo del Estado mexicano.
Para Washington el verdadero problema no son los capos visibles.
De hecho los consideran figuras grotescas y burdas.
Detrás de ellos está todo un andamiaje político y financiero que ya comenzaron a exhibir con los señalamientos sobre tres bancos entre los que destaca Vector Casa de Bolsa de Alfonso Romo, el otrora poderosos asesor presidencial.
Es evidente que Washington va por los narco políticos; los verdaderos urdidores del desastre binacional.
Abrir los puertos a los barcos chinos con precursores químicos y cruzarse de brazos frente al exponencial tráfico del fentanilo logró que se considere a nuestro país como un enemigo de Estados Unidos.
Pero sobre todo entregar a México al eje Moscú – Beijing – Teherán – La Habana – Caracas, es un atrevimiento intolerable e inaceptable para el ‘stablishment’ norteamericano.
Para el Departamento de Justicia y las agencias norteamericanas pactar con los capos de sombrero y ‘cuerno de chivo’ es un mal menor para llegar a las verdaderas cabezas del crimen organizado.
Los políticos que amenazan la hegemonía de Estados Unidos y la estabilidad hemisférica.
En días recientes se revelaron datos del crecimiento del monstruo.
En Washington DC opera una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que espió a agentes de la DEA.
Por su parte el Cártel de Sinaloa contrató a un “hacker” para vigilar a agentes del FBI en la Ciudad de México e incluso utilizó las videocámaras del gobierno capitalino para seguirlos.
Las agencias estadounidenses ya consideran a los grupos criminales como “cárteles paramilitares de nivel global” y por supuesto organizaciones terroristas.
Dejan entrever que hay políticos responsables y van por ellos.
cupula99@yahoo.com
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