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Annabel Balderas Carrillo

El tiempo es pasado, presente y futuro que se recicla en cada instante para ser vivido y revivido.

Aunque  en realidad, tiene muchos usos, el diccionario dice que el tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio,  un significado muy literal y sin gran trascendencia, pero se puede utilizar de distintas maneras, por ejemplo, como medicamento: “no hay mejor cura que el tiempo”, como confidente: “confía en el tiempo”, como  imposición: “dale tiempo al tiempo”, o como consejo: “todo a su debido tiempo”, y habrá quizás, muchas más utilidades para la palabra tiempo.

Pero la pregunta sería

¿En realidad le damos la utilización correcta?

¿Cuántos de nosotros no hemos querido regresar el tiempo y tener otra edad?

O simplemente, nos arrepentimos de algún hecho o acontecimiento que quisiéramos borrar de nuestros recuerdos, o quizás muchos de nosotros queremos adelantar el tiempo, que todo lo que anhelamos suceda a la voz de ya, y podría seguir describiendo y enlistando situaciones en las cuales queremos que el tiempo se detenga, se adelante o se atrase.

Pero no nos ponemos a pensar y a disfrutar el momento, el instante, simplemente deseamos lo que no está sucediendo, lo que idealizamos, lo que añoramos, lo que extrañamos o lo que necesitamos.

Y lo más curioso es que, cuando sucede todo lo anterior, no nos damos cuenta porque estamos realizando otra actividad o porque, paradójicamente, no nos damos tiempo.

Probablemente esto sea consecuencia, a que hoy en día vivimos acelerados, bajo estrés, con presiones tanto laborales, escolares, sociales e inclusive, presiones que uno mismo se impone, precisamente, para alcanzar nuestras metas, simplemente, dejamos de disfrutar el HOY.

No bastan los recuerdos que formamos, o las fotografías en donde queda plasmado el instante, siempre estamos preocupados o pensando en algo más.

Tomen una imagen en donde puedan analizar y pensar, si la sonrisa que tienen es porque de verdad estaban alegres o porque solo estaban posando para el lente.

Un día, cuando no tengan absolutamente nada en que pensar o preocuparse, recuerden ¿cuándo fue la última vez que se rieron de sí mismos, cuando disfrutaron un café por el aroma y el sabor que dejaba en el paladar y no porque era el pretexto perfecto para platicar el último chisme?.

Recuerden ¿cuándo fue la última vez que entregaron el corazón sin miedo a que se quebrara y cuando sucedió, dijeron que nunca más se volverían a enamorar?

Probablemente muchos dirán que es imposible dejar a un lado las necesidades básicas que tenemos como seres humanos, trabajo, dinero, comida, salud, etc.,  y estoy de acuerdo, pero de vez en cuando, es bueno tomar minutos de tranquilidad, de paz, de armonía con uno mismo, para así reflexionar si lo que estamos haciendo es en realidad lo que queremos.

A veces estamos pensando en todo lo que deseamos para el futuro, que olvidamos el presente, denominado así, porque precisamente es un regalo que la vida nos da y desafortunadamente solo es una vez.

El futuro ahí estará, y lo más curioso es que nadie nos asegura que llegaremos a él, nada ni nadie lo va a mover, uno es dueño de su propio vivir y sentir, nos aferramos a pasados que de nada nos sirven, porque lo que fue no será, diría José José, estamos pensando en lo que hicimos mal, lo que pudimos hacer para remediarlo y lo que hubiera sucedido de haber tomado las decisiones correctas, gastamos tiempo en situaciones que no podemos remediar, el pasado es eso, PASADO, del verbo, ya fue, no volverá, se acabó.

Pero de las experiencias uno aprende, escribe en una piedra todo lo bueno y en la arena todo lo malo, deja que se lo lleve el mar, deja de desperdiciar el tiempo en frivolidades, en banalidades, en lo que no les hace ningún bien, dejen de ser aprensivos, rencorosos…

Si van a llorar, háganlo desde  lo más profundo de su ser; si van a  reír, que sus carcajadas se escuchen hasta la siguiente calle; si van a amar, háganlo con todo el corazón; si van a perdonar, que sea sincero; si van a decidir ya a vivir, VIVAN con toda la intensidad de su ser.

Esto no quiere decir que hagan las cosas a destiempo, recuerden, todo llega cuando debe ser, no adelanten nada, solito llegará, pero si deciden apresurar el tiempo, disfrútenlo, nunca se arrepientan; piensen antes de actuar, y cuando actúen, DISFRÚTENLO.