Select Page

Conocí por vez primera este valle bendecido por los dioses hace 36 años, cuando las sombras gigantescas de los árboles de la plaza Juárez dejaban pocas rendijas al sol caluroso del verano; cuando el caminar por las calles significaba el encuentro habitual de conocidos, y si no, se hacían en ese momento porque había la complicidad sin decirlo de compartirnos la banqueta, y hasta el cuidado de peligros escasos en la calle.

Es evidente que el mundo cambia, se actualiza y sobre todo se moderniza. Llegó la comunicación al instante e hizo más fácil muchos derroteros de la vida; hoy mismo no se podría entender la existencia terrícola sin el internet, sin el whatsapp, el face o el twitter. Nos volvimos transparentes y ávidos de saber todo al momento, o tener la imagen más sorprendente para una vez subida al face, reciba muchos likes o aprobaciones porque de ello dependerá la felicidad del siguiente día; llegó también la posibilidad de desprestigiar en forma inmisericorde con videos en youtube, aunque después se descubra que todo fue un infundio. Sin embargo, también llegó la biblioteca más grande de la tierra, donde al instante podemos conseguir toda la información que deseemos con un solo clic acercándonos todos los rincones de la tierra.

¡Bienvenido el mundo de la modernidad ¡

El Tehuacán que hoy vemos se desgaja en medio de una violencia e inseguridad que permea por todos lados. Veamos:

De acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) en un informe de violencia en Tehuacán en el primer semestre del 2019

Los homicidios dolosos aumentaron en un 59.4%, de 32 en 2018 a 51 en los primeros 6 meses de este año;

Lesiones dolosas aumentaron en un 60%

Secuestro en un 100%

Acoso sexual en un 375%

Violación simple en un 21.7%

Robo total (casa habitación, vehículo etc.) Aumentó en un 43%

Fraude se incrementó en 378.6%

Extorsión en un 266.7%

Narcomenudeo en un 425%

El Tehuacán de las calles tibias y seguras, donde podíamos caminar aun en altas horas de la noche es ya solo un recuerdo;

El Tehuacán de la prestancia de la autoridad, inclusive con la vieja alternancia entre el PRI y el PAN se ha desvanecido en un gobierno que me temo no existe, y que rueda porque la inercia de la vida lo indica.

El miedo empieza a filtrase por todos los rincones, y no es gratuito cuando sabemos de los acontecimientos cotidianos de violencia; el comercio se paraliza y corremos el riesgo de quedarnos todos en una pausa.

Ha llegado el tiempo de que todos recobremos lo que nos corresponde: la paz, la tranquilidad y el poder mirar el cielo sin temor a las sombras o los diablos; hagamos sentir nuestra inconformidad mediante cartas al Gobernador, del que aun espero mucha pesca porque sé tiene la mirada puesta en nuestro rumbo;

Exijamos lo que por derecho divino nos corresponde y no nos quedemos en la añoranza de un Tehuacán de mis recuerdos.