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sab 6 nov 21 / Orbe / Ayuntamientos: la generación del desfalco.

En Orbe hemos descrito cómo surgió una generación de alcaldes hampones.

Durante el morenovallismo despuntaron y se encumbraron personajes como los Valencia de Venustiano Carranza, Ignacio “Nacho” Salvador en Ajalpan, Leoncio González Mendoza en San Miguel Eloxochitlán, David Celestino Rosas en Coyomeapan.

Y el más célebre de los políticos delincuentes Antonio Valente Martínez Fuentes “El Toñín” en Palmarito.

Todos ellos se empoderaron en sus regiones.

La explicación es muy sencilla.

Al firmar el programa “Peso sobre peso” compraron un boleto de impunidad absoluta.

El referido programa realizaba obras al 50 por ciento entre gobierno del estado y Ayuntamientos.

Así por ejemplo, se construía una clínica entre ambos niveles de gobierno.

Pero la cotización de la obra, las constructoras y proveedores de materiales siempre llegaban desde la ciudad de Puebla.

Ahí estaba el negocio.

Los alcaldes que firmaban el programa “Peso sobre peso” adquirían una especie de “inmunidad oficial”.

No importaba que fueran dueños de bodegas de huachicol, que tuvieran fusiles de alto poder en sus domicilios o que fueran señalados como autores intelectuales de asesinatos.

En Casa Puebla les otorgaban un bono de impunidad y se convertían en intocables.

Todo eso quedó en un pasado oscuro y hoy los criminales son perseguidos sin tregua.

Ahí está el ejemplo inapelable en Palmarito.

Sin embargo aún queda un trecho por recorrer para limpiar al estado de la corrupción.

En semanas recientes se han multiplicado los señalamientos en contra de alcaldes salientes que dejaron las arcas vacías o en condiciones raquíticas.

Por todo el estado, desde la Sierra Norte hasta la Negra los ediles entrantes acusan que encontraron vacías las cuentas bancarias.

Lo mismo ocurre en la ciudad de Puebla o en Tehuacán.

Esto se debe a que durante el último año la Auditoría Superior del Estado (ASE) no realizó labores de vigilancia real en los municipios.

El órgano se está limitando a la revisión anual, sin tomar en cuenta que durante “el Año de Hidalgo” los ediles causaron enormes daños al patrimonio municipal.

La Auditoría apenas iniciará labores sobre los Ayuntamientos salientes y tal vez dentro de tres o cuatro meses tengamos resultados en algunos municipios.

En realidad estamos ante la generación del desfalco.

Toda una era de alcaldes que incurrieron en salvajes latrocinios sin que órgano alguno los evaluara o amonestara.

Todo lo dejaron para el análisis anual.

Apenas ahora iniciará la verdadera auditoría y algunos ex alcaldes ya huyeron a otros estados.

Después vendrán las sanciones, las carpetas de investigación y las órdenes de aprehensión.

Pero el daño a los municipios es irreparable.

Aquí vamos con un ejemplo elocuente.

EN TEHUACÁN, EL “FELIPISMO” GOZA DE CABAL SALUD.

En unos días Felipe Patjane Martínez, ex alcalde de Tehuacán, cumplirá dos años recluido.

Actualmente se encuentra en el penal de Tepexi de Rodríguez y su situación no tiene para cuando resolverse; simplemente no tiene para cuando.

Las pruebas en su contra llevan su nombre y firma.

En realidad, jurídicamente no tiene defensa alguna.

Felipe está en prisión, pero el “felipismo”, los grupos que él llevó a la presidencia de Tehuacán gozan de cabal salud e incluso ocupan cargos en el actual Ayuntamiento que preside Pedro Tepole Hernández.

Los asesores de Patjane -los mismos que le propusieron romper relaciones con el gobernador Barbosa y entablar una alianza con Armenta-, trabajan en el Ayuntamiento de Tepole.

Ocupan cargos en las regidurías de Gobernación y Obras Públicas.

Otra oscura figura que detenta amplios privilegios es la ex tesorera municipal Yolanda Solís Vázquez -brazo derecho de Artemio Caballero-, quien dejó enquistados a doce familiares sanguíneos y políticos en el nuevo trienio.

Por ejemplo, su sobrina Carolina Solís Calderón es la jefa en el área de cajas y otras sobrinas también ocupan cargos.

El problema con esos alcaldes corruptos es que crean escuela, generan toda una ola, una corriente de regidores, directores y pequeños funcionarios que siguen sus pasos con la misma ambición.

Por eso lo más conveniente es cortarles las garras desde el principio.

Fumigar la plaga ante los primeros síntomas.

No hay otro camino.

Nos leemos la próxima semana aquí en Orbe versión web.

Redacción: Orbe, Bufete de Comunicación.
findesemana99@gmail.com