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sab 29 may 21 / Orbe / La fuerza histórica de las militancias

EN LA ELECCIÓN DEL DOMINGO 6 DE JUNIO SERÁ DECISIVA, DETERMINANTE, LA MILITANCIA.

Varios lectores nos hacen el favor de preguntarnos:
¿Cómo va a estar la elección?
¿Quién va a ganar?

Obviamente no podemos saberlo.
Nadie podría aventurarse a hacer un pronóstico con certeza.

Sin embargo si hay algunos puntos que podemos asegurar con toda firmeza.
Este es nuestro diagnóstico para los lectores de ORBE.

PRIMERO.- Esto lo podemos afirmar de manera contundente: esta elección es una pelea de dos Alatriste contra Tepole y nadie más.

Jacobo Aguilar y los candidatos de los demás partidos no tienen posibilidad alguna.

No hay más.

Por favor no tire su voto a la basura; no lo desperdicie en propuestas que no tienen la más remota posibilidad.
Desde este momento anótelo; esta elección solo es de dos.

SEGUNDO.- Como segundo punto debemos decir que estamos ante una de las elecciones más reñidas y cerradas que se hayan visto.

En este momento hay una diferencia mínima en la pelea entre Alatriste versus Tepole.
Realmente se llevan una diferencia no mayor a dos puntos.

TERCERO.- En FIN DE SEMANA constante, repetidamente nos estamos refiriendo a la importancia de la militancia; la base de los partidos políticos; los verdaderos miembros; los auténticos activistas y simpatizantes; los ciudadanos que se ponen una camiseta de tal color y son fieles, leales a ella por siempre.

La base militante no se vende y tampoco se puede comprar.
Son personas convencidas de su partido.

En algunos casos es una pasión equivalente a la fe religiosa y un poco semejante a la afición futbolística.

El PRI tiene una base militante.
El PAN también tiene una militancia, muy identificada, firme y sólida.

Morena tiene una base militante de años recientes.

Pero en su mayoría se trata de personas que participaron en otros partidos de izquierda como el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), después en el PRD y ahora en Morena.

Pero esta militancia se debe al efecto de López Obrador que fue un verdadero tsunami social que recorrió todo el país; desde Tijuana hasta Mérida.

Morena como tal no es un partido político con raíces, ni cimientos sólidos, es el efecto de la popularidad de un hombre.

NUESTRA PERSPECTIVA ES LA SIGUIENTE:
EL DÍA DOMINGO 6 DE JUNIO VA A GANAR EL CANDIDATO QUE TENGA EL APOYO DE SU MILITANCIA.

Desde la perspectiva de ORBE la elección del día domingo 6 de junio la va a ganar quien tenga el apoyo de sus bases militantes y simpatizantes.

Y sobre todo porque se trata de una elección intermedia, los militantes tendrán una importancia mayor.

Cuando se trata de una elección por la presidencia de la República, como fue el 2018, la ola nacional favorece a los candidatos a cargos municipales, como fue el caso de Felipe Patjane.

Pero en 2021 no hay esa imagen de un candidato nacional y por lo tanto la elección queda completamente en manos de las fuerzas locales.

Usted, generoso lector, puede decir: “Pues eso es lógico… Los militantes son los que deciden…”

Efectivamente; lo que queremos decir es que el apoyo de las bases puede representar el triunfo.
Y otros casos la ausencia, la molestia o la indignación de esas mismas bases militantes han modificado el rumbo de una elección.

El siguiente es un repaso cronológico de las elecciones de los últimos años y la importancia medular, central que tienen las militancias.

1995: ÁNGEL BARROSO FRENTE A RENÉ LEZAMA.

En 1995 se enfrentaron en las urnas Ángel Barroso Díaz por el PRI y René Lezama Aradillas del PAN.
En esa elección el voto de la militancia fue determinante, tajante y contundente.

El asunto es que Barroso realmente nunca realizó un trabajo de partido.
Es decir, los priistas lo veían como un agente externo, como un ciudadano decente, pero distante de la base militante tricolor.

Después Ángel hizo una planilla de personas muy respetables de la sociedad tehuacanera, pero igualmente ajenas y distantes a la base priista.

En 1995 realmente había una fuerte estructura del PRI; había solidez en sus agrupaciones como los llamados tres sectores: obrero, campesino y popular; había sindicatos y organizaciones de transportistas.

Alguien podría preguntar: ¿A poco había sector campesino en Tehuacán?

Ese año de 1995 había un operador que a través de la Secretaría de la Reforma Agraria tenía una fuerte ascendencia e influencia en los comisariados ejidales de las 12 juntas auxiliares.

Por supuesto nos estamos refiriendo al Ingeniero Pedro Cano Merino que durante décadas tuvo fuerte influencia en el gremio de los ejidos.

Por su edad el ingeniero Cano ya está retirado de la política; goza de una cabal salud y lucidez mental.

Pero este es un buen momento para recordar que en sus años de vigor fue uno de los mejores operadores políticos de la región.

Todas esas organizaciones priistas nunca estuvieron con Ángel Barroso, porque el candidato no supo tender lazos de compromisos, puentes y amarres.

Por su parte René Lezama Aradillas utilizaba el slogan, la frase de “La Nueva Generación”.

Se presentaba como el relevo de aquellos años gloriosos del panismo con su tío Héctor Lezama Surroca.

A su sola nominación toda la base panista se unió.
Solamente había una pequeña fisura, una tenue fractura con Jorge Espinosa Vázquez, pero lo incorporaron a la planilla y por el momento las diferencias quedaron remendadas.

También hay que decirlo: esa campaña de 1995 fue una de las más sucias y bajas que se hayan visto.

Se lanzaron panfletos anónimos y diversos infundios contra Ángel Barroso que lo afectaron, lo lesionaron profundamente de manera psicológica; con secuelas que se prolongaron durante años.

Hasta la fecha el comerciante abarrotero culpa a esa campaña negra de su derrota.
Lo cual no fue cierto.

La verdadera razón de su descalabro político fue que pensó que estaba haciendo política como en los años de 1930 o 1940 y no valoró, ni dimensionó la importancia de la estructura priista que había en esos momentos.

Por eso la base militante la dio la espalda.
Este es un claro ejemplo de la influencia de la militancia.

Vamos a otro caso.

1998 / FELIPE MOJARRO CONTRA WILLEBALDO GARCÍA DE LA CADENA.

En 1998 toco turno a la puja entre el panista Felipe Mojarro Arroyo y el priista Willebaldo García de la Cadena.

A primera vista parecería una batalla desigual.
Willebaldo ya había sido diputado federal y local; tenía todo el apoyo del entonces gobernador Manuel Bartlett.

Por su parte Mojarro era un aspirante primerizo; nunca antes había sido candidato; era su incursión en la política. Además no era tehuacanero, siempre fue ajeno a la ciudad.

Pero en esa elección de 1998 por primera vez se dio el fenómeno del voto cruzado o voto diferenciado.

Ese año se llevó a cabo una elección interna para elegir al candidato del PRI a la gobernatura de Puebla.

Se registraron José Luis Flores Hernández (la carta de Bartlett), Germán Sierra Sánchez y Melquiades Morales Flores, quien resultó ganador.

Pero esa contienda interna causó una fuerte división en la militancia de Tehuacán, porque Willebaldo García de la Cadena apoyaba a José Luis Flores, en tanto que Zeferino Romero Román era incondicional de Melquiades Morales.

En un renglón aparte se debe agregar que la reputación de cada quien fue otro factor determinante.

Pero la contienda interna generó que los grupos priistas que estaban con Melquiades Morales no votaron por Willebaldo y así por primera vez se dio el fenómeno del voto cruzado o diferenciado.

En Tehuacán, Melquiades Morales gana con amplia holgura; el candidato a diputado local Zeferino Romero Román también es favorecido por el voto, pero Willebaldo García de la Cadena pierde la presidencia.

Esa elección fue una demostración de que una militancia dividida o fracturada tiene consecuencias.

EN 2001 BEATRIZ SIN LOZANO CONTRA ÁLVARO ALATRISTE HIDALGO.

Hace 20 años apareció en la escena pública el abarrotero Álvaro Alatriste Hidalgo.
La militancia priista, la base tricolor abierta y claramente le mostraron su adhesión.

En la historia reciente de Tehuacán hay dos figuras políticas que tuvieron una enorme, una descomunal popularidad.

Uno fue Álvaro Alatriste ese año 2001 y el otro fue Francisco “El Pollo” Díaz Fernández en 2004.

En 2001 la candidata del PAN fue Beatriz Sin Lozano, esposa de Fernando Herrero Arandia, quien venía de un proceso interno contra el doctor Julio Herrera que era el aspirante apoyado por Felipe Mojarro Arroyo.

El triunfo interno de Beatriz fue claro, limpio y contundente.

Pero Mojarro nunca lo pudo digerir, jamás lo aceptó y entonces lanzó una enorme campaña en contra de Sin Lozano.

Esta pugna visceral, llena de encono y rencor fracturó a la militancia panista.

Durante la campaña Beatriz recibió una catarata de ataques y infundios llenos de mezquindad.

Muchos ya se imaginarán de dónde salió la guerra de lodo que lanzaron en contra de la señora.

Pero es un hecho que la base panista estaba dividida y fracturada; en tanto que la priista estaba completamente unida en torno a Alatriste.

El triunfo para Álvaro fue contundente.

2004 / MARCO ANTONIO HADDAD FRENTE A FRANCISCO “EL POLLO” DÍAZ FERNÁNDEZ.

En 2004 se realizó otra campaña que demostró la importancia de la militancia.
Marco Antonio Haddad Yunes contendió contra Francisco “El Pollo” Díaz Fernández.

Ese año la militancia priista estaba terriblemente rota; quebrada como nunca antes.

Se dio un proceso interno en el PRI en el que participaron Jesús Amador Hernández Barbosa, Gustavo Sáenz Polo y Marco Antonio Haddad quien resultó ungido como el abanderado.

Pero los otros aspirantes se fueron en su contra como locomotoras.
Fue una embestida salvaje.

En 2004 Melquiades Morales dejaba la gubernatura y Mario Marín Torres era el candidato a gobernador.

Morales tenía un especial aprecio por Marco Haddad, pero Marín no.

Cuando supo que había una ráfaga de ataques contra Haddad, el candidato Mario Marín se hizo a un lado y no metió las manos en su favor.
Al contrario.

Y repetimos en ese año 2004 “El Pollo” Díaz Fernández tenía una enorme popularidad; era un personaje querido y apreciado por las multitudes.

Hay que decirlo; ni aunque todo el priismo se hubiera unido, era casi imposible derrotar al “Pollo” quien era el personaje más popular de la ciudad.

Repetimos: era.
Porque hoy ya nada –pero nada–, queda del aprecio social que tenía en ese tiempo.

El día de la jornada electoral, Francisco obtuvo una victoria arrolladora.

Pero aquí vimos otro aspecto muy especial.

Marco Haddad no resultó favorecido; pero tomó los resultados con mucha madurez.

No quedó traumado, ni afectado psicológicamente; tampoco guardó resentimientos, ni rencores y mucho menos se aisló de la sociedad.

Siguió adelante con sus negocios, que cada vez son más exitosos.

EN 2007 FÉLIX ALEJO VERSUS SERGIO GÓMEZ OLIVIER.

En 2007 tocó turno a la batalla entre Félix Alejo y Sergio Gómez Olivier.

Esa campaña parecía también muy desigual.
Sergio Gómez Olivier, un prominente empresario que se enfrentaba contra un modesto maestro normalista, poco conocido en Tehuacán.

Antes de esa contienda Gómez Olivier resultó triunfador en una asamblea de delegados panistas; su victoria interna fue contundente.
Tuvo el apoyo de las bases.

Por su parte Félix Alejo tenía el respaldo del gobernador Mario Marín.

Aparentemente, repetimos, solo en apariencia, el apoyo de sus militancias estaba en una relativa igualdad de condiciones.

Pero en el panismo hubo una corriente que por debajo de la mesa le jugó las contras a Gómez Olivier.

El llamado cacicazgo panista de los señores Lezama – Herrero – Bulás nunca apoyaron realmente a Sergio.
Y el grupo de Felipe Mojarro, Eliseo Lezama y Raúl Arandia tampoco.

Además, desde Puebla el marinismo envío un grupo de personas a operar a favor de Félix Alejo.

Esas personas contrataron a una señora de Tehuacán para que hiciera anónimos en contra de Gómez Olivier que repartieron en forma masiva, mientras que Sergio se quedó cruzado de brazos.

La militancia panista estaba jugando el rol de la simulación y una guerra sucia lanzada desde el PRI le dieron el triunfo a Félix.
Las consecuencias se sintieron al poco tiempo.

EN 2010 MARCO ANTONIO BALSECA CONTRA ELISEO LEZAMA PRIETO.

Ese año 2010 se dieron las elecciones para la gubernatura.

La batalla que cambiaría Puebla de manera radical.
La puja de Rafael Moreno Valle de la coalición PAN – PRD en contra Javier López Zavala del PRI.

Como en el caso de la campaña de 2004 con Marco Haddad, en 2010 se dio otra fuerte rebatinga en el PRI.

Marco Antonio Balseca Romero resultó ungido candidato; pero las mismas fuerzas priistas se fueron en su contra.

Jesús Hernández Barbosa fue su detractor y de manera especial Leobardo Soto, el dirigente estatal de la CTM ordenó a sus grupos en Tehuacán operar contra Balseca.

La militancia priista nuevamente estaba fracturada.

Pero en 2010 lo que pesó de manera definitiva fue la ola morenovallista.
Fue un verdadero furor que se levantó en su favor.

Mario Marín salía de un sexenio de escándalos y pugnas.
Se olvidó de cultivar a la base priista, misma que de plano se fue a jugar en favor de Moreno Valle.

Luego se dieron cuenta que los utilizaron y después los desecharon.
Por esos dos factores: por una militancia rota y por el efecto estatal, el candidato del PRI, Marco Balseca perdió la elección.

2013: ERNESTINA FERNÁNDEZ MÉNDEZ CONTRA RENÉ LEZAMA ARADILLAS.

Ya describimos lo que sucedió en 1995, al evocar los años gloriosos del panismo, la militancia azul se unió a René Lezama Aradillas.

Pero 18 años después, en 2013, la base panista se dio cuenta de que el grupo de René Lezama era un cacicazgo que se servía con la cuchara grande y que solo buscaban los grandes beneficios para ellos, mientras que a la base albiazul les dejaban las migajas del plato.

En 2013 solamente FIN DE SEMANA vio lo que nadie más pudo ver: que había una secreta, una silenciosa rebelión panista.

Así lo publicamos y lo anticipamos desde semanas antes de la jornada electoral.

El día de la contienda las casillas tradicionalmente panistas estaban vacías.

La militancia no salió a votar por René Lezama, le dieron un enorme voto de castigo.
Y las circunstancias favorecieron a Ernestina Fernández Méndez.

EN 2018 FELIPE PATJANE IBA MONTADO EN LA OLA DE LÓPEZ OBRADOR. CUALQUIERA HUBIERA GANADO.

Lo que sucedió en 2018 rebasaba a cualquier militancia.
Una ola gigantesca en favor de un candidato presidencial es algo que solamente ocurre cada 30 o 40 años en una nación.

Cualquier candidato local, cualquiera que hubieran nombrado habría ganado de la misma manera.
Montado sobre la ola de AMLO el triunfo estaba asegurado.

En una mesa de La Lonja recomendaron, propusieron a Felipe Patjane como el candidato de Morena.

Y nuevamente solo FIN DE SEMANA adelantó que esa designación sería un desastre, porque ahí estaba detrás su papá Sergio Patjane Ceja, el mismo que causó la tragedia de su hijo.

El tiempo –nuestro mejor aliado–, nos volvió a dar la razón.

HOY EN 2021 EN LA CONTIENDA ENTRE ÁLVARO ALATRISTE Y PEDRO TEPOLE LAS MILITANCIAS TAMBIÉN TENDRÁN UNA INFLUENCIA DETERMINANTE.

Hoy en 2021 en la pelea entre Álvaro Alatriste Hidalgo y Pedro Tepole las militancias tienen una fuerza muy especial.

Alatriste sigue manteniendo el apoyo de la base tricolor; los transportistas le dieron una palmada a Tepole, pero de dientes para afuera, porque en realidad están trabajando para Alatriste.

La base militante del PRI ya no es lo que era hace 20 años.
De ninguna manera.

Pero lo que queda de los sectores del tricolor claramente están a favor de Álvaro.

Alatriste aún conserva una fuerte estructura propia que se observa en todas las colonias y juntas auxiliares.

Por su parte Tepole enfrenta la rebelión y el rechazo de la militancia de Morena que abierta y públicamente se han levantado en su contra.

Los auténticos morenistas y lopezobradoristas están en contra de Pedro.

La situación de Tepole es tan dramática que ni siquiera tiene una estructura propia para designar a sus representantes en las casillas electorales.
Tiene que pagar a algunas personas para que hagan esa labor.

Ese trabajo tradicionalmente lo hacen las militancias, pero hoy están contra Pedro.

EL FACTOR DE LOS SIMPATIZANTES, QUE NO FORZOSAMENTE SON MILITANTES.

Sin embargo aún hay muchas personas que siguen siendo SIMPATIZANTES de López Obrador y que por ende, sea quien sea votarán por los candidatos de Morena.

Usted apreciado lector conoce a personas que siguen siendo devotas de Andrés Manuel.

De esa ola majestuosa de 2018 todavía queda un gran ánimo social en favor de AMLO.

Esas personas pueden inclinar la balanza en favor de Pedro.

Por esta razón apuntamos al inicio de esta entrega de ORBE que estamos ante una elección muy cerrada, muy apretada.

Álvaro Alatriste tiene una estructura propia, pero el PRI ya no es lo que era hace 20 años.

Pedro Tepole no tiene estructura, ni militantes a su favor, pero todavía le queda la inercia, el aliento, el empuje que le pueda dar la imagen de López Obrador.

Nuestra perspectiva es muy sencilla:
Pedro Tepole está perdido, no tiene una estructura propia, no tiene una militancia que lo respalde.

Pero el aliento de López Obrador, lo puede favorecer.
En unos días veremos si ese aliento es lo suficientemente fuerte.

Nos leemos la próxima semana, aquí en Orbe versión web.

Redacción: Orbe, Bufete de Comunicación
findesemana99@gmail.com