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sab 19 dic 20 / Orbe / Con Andrés Artemio la ciudad de Tehuacán toca fondo.

2020, EN UN AÑO TERRIBLE, TEHUACÁN SUPO DEFENDERSE.

Estamos a unos días de concluir el año 2020. Definitivamente uno de los más complicados que haya enfrentado la humanidad.

En otras etapas de la historia mundial, las pandemias afectaban a un país o un continente y el resto del planeta ni siquiera se enteraba.

Pero hoy estamos en la era de la globalización.
El virus está en las grandes urbes lo mismo que en pequeñas poblaciones.

La pandemia afectó a todos los países; a algunos más que a otros.

Sin duda LA POLÍTICA fue un factor decisivo y determinante para controlar la propagación y los efectos del virus.

Países asiáticos como Taiwán, Japón o Corea del Sur mostraron mayor disciplina y orden social. Por ende los daños fueron menores.

En contrario sensu, países sin método, ni reglas, sin orden, como los casos de México, Brasil y Estados Unidos el desastre es mucho mayor.

Al cierre de esta columna ORBE (el martes 15 de diciembre) los datos de la conferencia de López Gatell indican 114,298 defunciones por el virus.

En 2021 la crisis no se va a detener. Incluso ya se asegura que enero será el mes más complicado.

EN ESTE CONTEXTO MUNDIAL Y NACIONAL, NUESTRO MUNICIPIO FUE DE LOS MENOS GOLPEADOS.

persona convaleciente.

En este contexto mundial y nacional, el municipio de Tehuacán fue de los menos golpeados.

De acuerdo a reportes oficiales del mismo gobierno federal en este municipio perecieron 339 personas por el virus; es un dato de la página

coronavirus.gob.mx

Todos conocemos a una persona que falleció víctima del Covid-19.

Algunos casos fueron muy públicos y tuvieron mucha difusión en las redes sociales.

En otros casos fueron decesos que las familias decidieron llevar en reserva y discreción.

Sin embargo, pese a esas tragedias familiares, Tehuacán fue de las ciudades menos golpeadas por la pandemia.

Los hospitales no se desbordaron.

En el momento más crítico hubo suficientes tanques de oxígeno para quienes llevaron el padecimiento en sus domicilios.

Aunque durante unas semanas hubo una crisis por el desabasto de medicamentos, en poco tiempo se resolvió.

Las pérdidas humanas fueron evidentes y dolorosas.
Sin embargo, en términos generales, la ciudad se mantuvo estable.

La economía no colapsó porque el 97 por ciento de los talleres, las maquiladoras y las fábricas de zapato no se cerraron.

Solamente durante unas semanas bajaron actividades y luego siguieron trabajando, aplicando medidas sanitarias como distancia entre operarios, lavado de manos y sanitización.

De manera silenciosa, callada, LOS empresarios tehuacaneros fueron los grandes benefactores al no cerrar sus maquiladoras.
Esto evitó una enorme crisis de desempleo.

Estamos a unos días de concluir el año 2020, uno de los años más funestos para la humanidad.
Pero también debe decirse que dentro de la tragedia, Tehuacán fue de los sitios donde se mantuvo la estabilidad social.

La ciudad no cayó en una crisis.
El desastre se dio en el terreno de la política.

2020 FUE UN AÑO TERRIBLE PARA LA POLÍTICA LOCAL.
TEHUACÁN PASÓ DE LAS MANOS DE FELIPE PATJANE A LAS DEL INCOMPETENTE ANDRÉS ARTEMIO CABALLERO LÓPEZ.
SALIÓ PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD.
ESTOS SON LOS RASGOS CARACTERÍSTICOS DE LA GESTIÓN DE ANDRÉS ARTEMIO.

Portada impresa 1892;
sábado 19 diciembre de 2020.

 

Pasaron siete largos meses desde el 15 de noviembre de 2019, fecha en que Felipe Patjane Martínez fue detenido, hasta el 26 de junio de 2020 en que Andrés Artemio Caballero López rindió protesta como presidente suplente.

Hay que decirlo, había una gran esperanza social en Artemio.

Se pensó que mostraría un mejor desempeño que Felipe Patjane.

Pero no.
Nada de eso ocurrió.

Artemio el presidente suplente resultó aún más impreparado, más errático, inestable y ocurrente que Felipe.

Su primera acción como edil fue nombrar a funcionarios foráneos, sujetos fuereños completamente desconocedores de Tehuacán.

Y su segunda acción fue recorrer juntas auxiliares para repartir pelotas. Si, en verdad anduvo repartiendo pelotas.

Esta es la radiografía de una persona que tuvo siete meses para prepararse y asesorarse para hacer un papel decoroso en el Palacio de López Rayón.

Pero nunca lo hizo y desde que llegó solamente hace una barbaridad tras otra.

Durante siete meses peleó por llegar a la presidencia y cuando finalmente lo logró no tenía ni la más remota idea de qué hacer.

Este es un análisis de los principales aspectos de la gestión de Andrés Artemio.

PRIMERO.- LA EXCESIVA DEPENDENCIA DE SUS ASESORES FORÁNEOS.

Artemio con Pepe Momox, el “cerebro”, el verdadero poder detrás del trono.

 

Como desconocedor del quehacer político, Andrés Artemio Caballero López no sabe cómo conducir un Ayuntamiento y para tratar de compensar sus limitaciones trajo a Tehuacán a sus asesores poblanos.

El primero que llegó fue Pepe Momox uno de los líderes del PES en Puebla (el partido se llama Encuentro Solidario).

En Puebla, Momox se considera un político de cuarto nivel.

Jamás tendrá la estatura de políticos como el priista Jorge Estefan o el panista Paco Fraile.

No, para nada.

En la Angelópolis Pepe Momox es un enano de la política, pero en Tehuacán se sentía un ideólogo, un intelectual, era el “cerebro” del Ayuntamiento.

El segundo político foráneo fue José Miguel Jiménez Castillo, otro poblano, que durante cuatro meses fue el Director General de Gobierno y tuvo como su asesor a Marco Aurelio Ramírez Hernández.

Solamente estuvo cuatro meses, pero ahora Jiménez ya se quiere enquistar en Tehuacán para buscar una diputación federal.

Se nota que ya vio las posibilidades de hacer grilla en la ciudad y quiere hacer “nido”.

Eduardo Guadalupe Correa, es el secretario particular de Andrés Artemio.

Se trata de otro político fuereño. No tiene contacto con los ciudadanos, ni con los sectores representativos.

Solamente se mueve dentro del Ayuntamiento donde es conocido como un sujeto prepotente, engreído y arrogante.

Estos son los que manejaban a Andrés Artemio como a una marioneta.

Y decimos manejaban porque dos ya no están en el Ayuntamiento.

Momox se va al Comité Nacional del Partido Encuentro Solidario (PES) y Jiménez Castillo rompió con el Ayuntamiento y por su lado quiere hacer carrera política en Tehuacán.

Artemio se queda sin sus dos asesores “intelectuales”.

Es decir su administración será aún más desastrosa de lo que ya es.

SEGUNDO.- AUSENCIA TOTAL Y ABSOLUTA DE UNA IDEA DE GOBIERNO.

Andrés Artemio al igual que Felipe Patjane son dos completos desconocedores del quehacer político. Nunca antes participaron, jamás. Vaya, ni como representantes de casilla.

Entonces cuando Caballero llega al palacio de López Rayón no sabe qué hacer, no tiene ni la más remota idea.

No sabía a quien nombrar como Director de Seguridad Pública.

El martes 28 de julio designa a un sujeto llamado Gabriel García González que era vigilante del Hospital General; de los guardianes que están en los pasillos del nosocomio.

Gabriel no tenía los requisitos jurídicos que debe cumplir todo jefe policiaco como los exámenes de Control de Confianza y la Clave Única de Identificación Policial (CUIP).

También mintieron sobre su currículum y trayectoria.

Tan solo seis días después de su nombramiento tuvieron que anunciar su remoción.

Pero su despido fue falso, porque en realidad lo sostuvieron en el cargo hasta que tuvieron otra persona para nombrar.

Luego de tres meses de gestión, Caballero anunció el arranque de Obra Pública.

Pero se trata de pequeñas obras de pavimento que no exceden de los 100 metros de longitud.
Es una obra raquítica, mientras Tehuacán está lleno de baches y calles en pésimas condiciones.

Artemio es el ejemplo del político que pelea desesperado por llegar al cargo público.
Y cuando llega no sabe ni qué hacer.

TERCERO.- CARÁCTER Y PROCEDER EMOCIONAL. CARENTE DE DISCIPLINA MENTAL

El político vive en casa de cristal.

Sus palabras, sus expresiones, sus ademanes e incluso sus silencios son la demostración de su pensamiento.

En varias ocasiones ha quedado de manifiesto que Andrés Artemio es un sujeto que tiene un carácter demasiado emocional y carece de disciplina mental.

Es como un niño berrinchudo que patalea, porque no tiene la inteligencia, ni el equilibrio emocional para buscar soluciones.

Un claro ejemplo fue cuando trató de dialogar con policías municipales que realizaban una protesta.

Artemio se desquició y comenzó a gritar:

“¡Hagan lo que quieran, a mi no me importa, a lo mejor yo ya no voy a estar, hagan lo que quieran!”

Los uniformados le respondieron con una rechifla y el suplente se fue del lugar dejando las negociaciones en manos de José Miguel Jiménez Castillo.

Cuando se hizo público el video de su ex director de Comunicación Social en estado de ebriedad, ofendiendo a policías municipales, Artemio salió desencajado, notoriamente afectado a ofrecer su declaración y su defensa del funcionario.

En las entrevistas que le hicieron se mostraba claramente agitado.

Es una persona emocional, que no tiene el carácter, ni el equilibrio para desempeñar un cargo político.

CUARTO.- COMO ARTEMIO ES UNA PERSONA EMOCIONALMENTE DEPENDIENTE, NO PUEDE DESPRENDERSE DE SUS CREENCIAS RELIGIOSAS Y DA CLARAS MUESTRAS DE FANATISMO.

Chivo decapitado por el fanatismo religioso.

Este es otro hecho completamente real; como Andrés Artemio es una persona emocionalmente dependiente, no puede desprenderse de sus creencias religiosas y da claras muestras de fanatismo.

Uno de los emblemas de Tehuacán es el ancestral Mole de Caderas y el chivo es un símbolo que acompaña la historia de la ciudad desde tiempos de la Colonia.

En meses pasados se encargó la estatua de un chivo.

El resultado fue una obra de casi cuatro metros de altura; sobre el cuerpo del caprino se grabaron otros iconos del municipio: el collar de cempasúchil, las cactáceas, los magueyes y la jarcia.

Empero cuando el presidente suplente Andrés Artemio Caballero llegó al cargo todos los símbolos de chivos fueron retirados; algunos cercenados y destruidos.

El tema de fondo es que Artemio pertenece a una iglesia cristiana que considera a los caprinos como símbolos demoniacos.

Si estimado lector, esto no es un hecho histórico que haya ocurrido en el siglo XIX, sino apenas en meses recientes.

Se descubrió que la efigie del chivo fue decapitada; le cortaron la cabeza porque ahí es donde llevaba los pequeños cuernos que se consideran malignos y el resto del cuerpo fue arrojado en un terreno igualmente abandonado.

La indignación social es enorme y queda claro que Artemio no solo es un mal político, sino un fanático religioso, intolerante y extremista.

Es un pequeño inquisidor; ese perfil ni Felipe Patjane lo tenía.

Redacción: Orbe, Bufete de Comunicación.
findesemana99@yahoo.com