Select Page

orbe 1854; sábado 29 de junio de 2019 / A dos meses del arribo de los nuevos mandos la violencia recrudece.

A DOS MESES DEL ARRIBO DE LOS NUEVOS MANDOS LA VIOLENCIA RECRUDECE.

° Luego de dos meses la delincuencia se ha incrementado.
° Grupos delictivos operan armados en pleno centro.
° Los comerciantes del primer cuadro están atemorizados.
° Barbosa Huerta está obligado a buscar policías locales.

Portada 1854

Hace poco más de dos meses, el martes 23 de abril entró a Tehuacán un nuevo grupo de mandos policiacos.
Se trata de ex policías federales, que por diferentes razones dejaron de serlo.
Estos ex policías en otros tiempos trabajaron en plazas contaminadas por el crimen organizado; entidades como Tamaulipas, Veracruz, Morelos, Estado de México.

En esta ciudad nunca han sido formalmente presentados.

Jamás han presentado sus Curriculum Vitae, tampoco han mostrado sus CUIP que es la “Clave Única de Identificación Policial”.
La realidad es que la seguridad pública de Tehuacán está a cargo de unos perfectos desconocidos.

Hace unas semanas sabíamos quién es René Luciano Sánchez Díaz.

En otros tiempos y en otros trienios había Directores de Tránsito que eran perfectamente conocidos como el inolvidable Alfredo Malcón Orozco (QEPD); mismo cargo que en otros momentos desempeñaron personas como Francisco “Paco” Medina Mendoza o el abogado Javier Álvarez, que pertenece al grupo jurídico de Jesús Díaz González.
Todos ellos eran personas plenamente identificadas.

Pero hoy sólo sabemos que el director de tránsito se llama Ricardo Mendieta Hernández y nada más.

La ingobernabilidad y el caos vial se ve en todas las calles de Tehuacán.

Muchos automovilistas y motociclistas se pasan los altos; se paran en doble fila en donde quieren; se meten en sentido contrario.
Toda la vialidad es un completo desorden.

Lo hemos dicho con todas sus palabras: es un grave error y una enorme irresponsabilidad traer a Tehuacán a mandos policiacos fuereños, que son completamente desconocidos para los ciudadanos de Tehuacán.

Los costos están ahí a la vista de todos: la violencia se recrudeció de manera alarmante.

Desde que estos nuevos mandos policiacos llegaron a Tehuacán la violencia ha aumentado.

Siguen los asaltos violentos a la industria maquiladora; continúa imparable el robo de vehículos; no se detienen los asesinatos.

Es claro que hay grupos delictivos, bandas criminales que se están peleando la plaza de Tehuacán y lo hacen enfrentándose a balazos en pleno centro de la ciudad.

Los hechos ocurridos la noche del lunes 10 de junio en la esquina de Milano, Independencia y 3 Norte así lo demuestra.
Un grupo de sicarios profesionales acribillan a uno de los fuertes distribuidores de enervantes en la región.

Al mediodía del miércoles 26 de junio, en pleno centro de la ciudad sicarios en motocicleta quisieron dejar su mensaje al balear una camioneta en la calle 2 Sur, a unos metros de Independencia Oriente.

Los hechos son inobjetables: grupos delictivos buscan el control de la plaza y lo hacen en pleno centro de Tehuacán.

Mientras tanto queda constancia de la incapacidad e inoperancia de los nuevos mandos policiacos.

La opinión editorial de FIN DE SEMANA no se moverá ni un centímetro: fue una irresponsabilidad traer a esos mandos policiacos a Tehuacán.

EL COMERCIO ESTABLECIDO ES UNA DE LAS ÁREAS PRODUCTIVAS MÁS LASTIMADAS POR LA DELINCUENCIA.

Hace dos o tres años los estacionamientos del centro de la cuidad cerraban poco después de las 10 de la noche. En ocasiones cerraban a las 10:30 o hasta 10:40, sin problema alguno.

En este año 2019 los estacionamientos están cerrando a las 9 de la noche, por la simple y sencilla razón de que ya no hay movimiento de vehículos.

Los comercios del centro de Tehuacán cierran poco antes de las 9 de la noche.
Los ciudadanos dejan de hacer compras a esas horas y simplemente el primer cuadro se convierte en un escenario fantasma.
Comercios y estacionamientos cerrados, pocas muy pocas personas circulando.

Todo por el temor a la delincuencia, a los robos, a los asaltos que ocurren a plena luz del día, pero que en la noche son aún más frecuentes.

Ante esto el comercio establecido y los estacionamientos del centro implementaron una especie de hora de cierre generalizado.
A las 9 todo está cerrado.

Si usted se anima a corroborar esto solo tiene que caminar por la calle 5 Norte – 5 Sur, o la calle 3 Sur – Norte, y ya no verá un negocio, ni un estacionamiento abierto.

La ausencia de vigilancia policiaca es total.

Tan es así que la noche del lunes 10 de junio de 2019 sicarios profesionales ejecutaron a dos personas en pleno centro de Tehuacán.
Los balazos que se dispararon en la esquina de Milano demostraron que hasta el centro está en la indefensión.

Lo mismo sucedió el miércoles 26 de junio cuando sicarios en motocicleta balearon una camioneta en la calle 2 Sur, a unos metros de independencia.

El centro es un desastre en materia de seguridad,
¿Ante esto qué podemos decir de las juntas auxiliares y colonias populares?

La gente se defiende como puede y sin salir de sus casas.

JUNIO DE 2019: PRESENCIA DE GRUPOS DE EXTRANJEROS EN TEHUACÁN ES UN HECHO REAL.

Si el lector de ORBE nos pregunta:
¿Hay grupos de colombianos con presencia real en Tehuacán?
Nuestra respuesta es una sola.

Sabemos que los empresarios que están participando en seguridad no lo van a creer; que a las autoridades estatales y municipales NO lo van a reconocer.

Pero la respuesta de ORBE es una sola: si ya hay grupos de colombianos en Tehuacán.

El gran periodista y escritor Vicente Leñero tenía una frase magnífica:
“El periodismo no está para resolver crisis; está llamado a contarlas”.

ORBE está haciendo periodismo.
Nuestra labor y responsabilidad está en entregarle a usted la información más sólida.
Esta columna es completamente verídica.

COLUMNA CÚPULA NACIONAL.
LA IZQUIERDA DE AMLO SÓLO TENDRÁ FUTURO SI PACIFICA AL PAÍS.

Los analistas políticos aún no acaban de dimensionar la magnitud del reclamo social.
La gran demanda, el gigantesco clamor de los mexicanos es la seguridad.

Pero ni la gestión panista de Felipe Calderón, ni la priista de Peña Nieto entendieron el calado del grito social.

Durante esos sexenios los mandatarios atendieron otros temas.
Calderón se dedicó a ensalzar su falsa guerra, mientras que Peña se abocó a las llamadas reformas estructurales.
Pero ninguno de los dos entendió que la exigencia social era superlativa.

Por esa razón el PAN quedó en tercer lugar en la elección de 2012 y el PRI cayó a la misma posición en 2018.

Fue descomunal el voto de castigo frente a la delincuencia, los homicidios, las desapariciones, las balaceras, los asaltos en carreteras, la violencia que se encuentra lo mismo en una concurrida calle de la Ciudad de México, que en una colonia popular de Ciudad Juárez o en un antro en Playa del Carmen.

Las escenas son las mismas en Ecatepec, Estado de México, que en Córdoba, Veracruz.

Una mañana una joven veinteañera sale de su casa rumbo a la universidad y simplemente desaparece. Su familia no recibe llamadas con amenazas o exigencias.
No se trata de un secuestro.
Son las más salvajes, bestiales desapariciones.

Las fiscalías únicamente reciben las denuncias y las archivan bajo montones de papel. Esos crímenes nunca se investigan.
Meses después es muy probable que esas carpetas de investigación se ‘extravíen’.

Libro ‘Ni vivos ni muertos’.

El periodista Federico Mastrogiovanni lo describió de una manera descarnada con la expresión ‘Ni vivos, ni muertos’.
Esas familias sobreviven en un dolor inenarrable, indescriptible.
No saben si sus seres queridos están vivos o muertos.

Una de las grandes promesas de campaña de López Obrador fue ‘serenar al país’.

Una vez instalado en la presidencia, pese a las polémicas partidistas, lo cierto es que el mandatario tuvo todo el apoyo legislativo para construir una fuerza policiaca sin precedente.

La Guardia Nacional concentra los cuadros y las funciones de la Policía Federal, la Marina Armada y la Defensa Nacional.

Se trata de todas las fuerzas armadas del país concentradas en un gran frente.
Pero la burocracia parece someter y maniatar al coloso.
A siete meses de gestión no existe indicio alguno de que la violencia pueda contenerse o frenarse.

El discurso oficial señala que aún están en espera de las leyes reglamentarias.

El corpulento organismo está sentado mientras le dan luz verde para comenzar a pelear contra el crimen organizado.

Mientras tanto los índices de violencia y criminalidad siguen creciendo a niveles históricos, a extremos sólo vistos en los momentos más crudos de la ‘guerra de Calderón’.

Tal y como sucedió en el sexenio del panista y del priista Peña, en este momento el grito nacional exige un alto a la violencia. Pero como en aquellos 12 años, en los siete meses que lleva el sexenio lopezobradorista no vemos indicios de que la guerra se contenga.

Es evidente que si la principal promesa del tabasqueño no se consuma, todas las demás medidas serán insuficientes para sostener el régimen de izquierda que encabeza.

Si la violencia no se contiene, tal y como lo prometió, en las elecciones intermedias de 2021 habrá un enorme voto de castigo y en 2024 las posibilidades de Morena se verán drásticamente disminuidas.

El asunto llega al punto de convertirse en un parteaguas.

Aquí lo que está en juego va más allá del 2024.
Esto no se trata solamente de una elección presidencial, sino del futuro del país y el perfil de los próximos sexenios.

AMLO ofrece una alternativa nacionalista frente al entreguismo neoliberal; una postura de defensa de la soberanía frente al sometimiento de otros gobiernos.

Pero si su modelo de seguridad interior no funciona, todas sus tesis nacionalistas serán palabras huecas para los grandes sectores sociales.

Lo vamos a expresar con toda crudeza: si no logra pacificar al país, para las víctimas de la violencia en Estado de México, Veracruz o Michoacán no habrá diferencia entre Calderón, Peña Nieto o López Obrador.
Para miles y miles de mexicanos serán exactamente lo mismo.

Si no se contiene la violencia que azota a México el futuro de la izquierda quedará cancelado e inexorablemente en 2024 volverá algún gobierno neoliberal.

Y evidentemente el PAN lleva ventaja sobre el desahuciado PRI.
Al tiempo.

COLUMNA CÚPULA ESTATAL.
BARBOSA HUERTA Y EL RETO DESCOMUNAL DE LA SEGURIDAD.

Miguel Barbosa Huerta

En días recientes el gobernador electo Miguel Barbosa Huerta, en sus redes sociales, publicó una encuesta en la que pidió que sus seguidores votaran por la prioridad que se debe atender. Con el rubro de ‘Más y mejores policías’ los ciudadanos eligieron la seguridad como la más profunda demanda.

Sin duda ese es el mayor reto que enfrenta no solo Barbosa, sino toda la Cuarta Transformación. En la entrega anterior planteamos que el futuro de la izquierda de AMLO depende de los resultados que arroje en materia de Seguridad Interior y que pese al respaldo legislativo que tiene la Guardia Nacional, hasta el momento no se registran resultados positivos en el país.

Subrayamos que la referida guardia es la mayor fuerza policiaca jamás creada y que inevitablemente el sexenio de López Obrador será evaluado no por las refinerías, ni por Santa Lucía, sino por su capacidad para controlar la violencia que azota al país.

En la política local el periodo de Barbosa Huerta será medido con la misma vara en materia de seguridad.

Barbosa Huerta ya reveló quién será su Secretario de Seguridad Pública, será el Almirante Marco Antonio Ortega Siu.

Pero sobre todo Barbosa debe reconstruir una generación de policías experimentados que operen en toda la entidad.

Dice el doctor José Manuel Mireles Valverde que un aparato de seguridad estatal o municipal debe basarse en el conocimiento de la persona.
Que el jefe policiaco, lo mismo que el velador de una bodega, debe ser conocido desde niño por toda la comunidad.

En Puebla recordamos que la crisis de inseguridad y violencia comenzó precisamente cuando Moreno Valle trajo a mandos foráneos.

Fue únicamente ésta CÚPULA la que anticipó que sería un desastre traer a Puebla a Facundo Rosas Rosas, brazo derecho de Genaro García Luna, el operador del genocidio desatado por Felipe Calderón.

Como en tantos otros temas el tiempo nos vino a dar la razón.

Facundo fue el padre del huachicoleo poblano y no debe olvidarse que hace unas semanas el columnista Alejandro Mondragón reveló que el general Eduardo León Trauwitz era visitante frecuente en la residencia oficial de Casa Puebla.
Es decir, fueron mandos foráneos los que recibieron carta abierta para operar en Puebla.

Hoy todos esos grupos de huachicoleros están convertidos en bandas de asaltatrailers y son los mismos que vimos hace unos días instalar un retén falso a plena luz del día en la autopista Puebla – Orizaba, a escasos kilómetros del ‘Arco de Seguridad’ de Palmar de Bravo.

Si Barbosa busca recuperar la seguridad de las ciudades y regiones de Puebla puede traer un Almirante de la Marina Armada, pero forzosamente deberá trabajar con operadores locales.

Concretamente nos referimos a Víctor Pérez Dorantes y Felipe Morales Escamilla, ambos fueron jefes de la Dirección Anti-Secuestros.

De igual manera deben ser convocados jefes de la desaparecida Policía Judicial estatal como Andrés Clemente Romero y Joel Rosas Trejo.

El pasado mes de marzo una nota de ‘La Jornada de Oriente’ señaló que Morales Escamilla y Clemente Romero habían salido de la Procuraduría por ‘malas prácticas’.

Eso es completamente falso.
Ambos fueron despedidos a la entrada del morenovallismo, porque eran operadores de la Procuraduría en tiempos del priismo.

El mismo caso ocurrió con Víctor Pérez Dorantes, uno de los mejores investigadores en secuestros que ha tenido Puebla y quien salió de la Procuraduría por revanchismos políticos.

El gobernador Barbosa Huerta tiene un reto descomunal.
Hace unas semanas se comprometió a revisar las policías estatal y municipales en un plazo de 100 días.
El desafío es colosal.
Pero sólo podrá lograrlo si tiene operadores policiacos locales.

Aunque el próximo Secretario sea Almirante, de ninguna manera podrá prescindir de los cuadros que siempre han vivido en Puebla.

Redacción: Orbe, Bufete de Comunicación.
findesemana99@gmail.com