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A veces la vida duele, nos prueba, nos hace pedazos, nos hace tocar fondo. El alma es nuestra esencia y cuando ésta sufre experiencias muy dolorosas se va debilitando, se consume y apaga. El poder del Alma es pasión, creatividad, intuición y conexión con lo Divino. Sé por experiencia que cuesta mucho trabajo salir del dolor, que a veces morimos en vida, que quisiéramos dormir y no despertar jamás o simplemente que lo que estamos viviendo fuera una pesadilla. Mi alma ha muerto muchas veces y he tenido que buscar como sanarla para volver a vivir.

Mi alma murió con el divorcio de mis padres, murió cuando uno de mis hermanos se fue del hogar, también murió cuando falleció mi padre, y en cada una de esas veces busque como levantarme, como volver a vivir con esa situación en mi mente. Aprendí lo que yo llamo “terapia ocupacional”, tal vez suene frío, pero se trata de mantener la mente ocupada y en productividad para evitar el dolor, el cual con el tiempo va siendo menos. Los recuerdos no se van, no se borran, pero el mantenernos con expectativas, ilusiones y demás situaciones positivas nos aligeran la carga o la situación que vivimos.

Conozco la historia de una antigua tribu, donde las mujeres ayudaban a otras mujeres cuando sufrían la pérdida de un ser querido; ayudaban a la viuda a superar el momento manteniéndola ocupada haciendo algún trabajo. Por supuesto que en las horas que no estaba ocupada lloraba amargamente y volvía a sentir dolor, pero cada vez era menos, y cada día conforme pasaba el tiempo ella asimilaba más su situación aprendiendo a guardar en su corazón los buenos recuerdos y aceptando lo que le había tocado vivir.

Como curar el alma:

  • “Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar”
  • Sé consciente de lo que acontece en tu vida… tus hijos, actividades, trabajo, todo aquello que tienes en el presente.
  • Profundiza tu conexión con lo Divino, haz oración o un retiro espiritual. Es importante creer en algo, en alguien para que esto nos sostenga en los momentos difíciles.
  • Busca grupos de apoyo, personas que hayan vivido experiencias similares para que encuentres fortaleza y como salir del dolor.
  • Toma tiempo cada día para hacer algo que te apasione o que te dé placer.
  • Haz introspección y explora la meditación relajación. Cuando te relajas puedes callar tu mente y escuchar la voz de la intuición. Cuando te relajas y haces introspección, puedes encontrar el amor compasivo de tu Alma.
  • Busca profundamente en tus sentimientos. Tus emociones te conectan a tu alma. Permítete registrar y expresar las emociones reprimidas que han estado embotelladas dentro de ti. Lo que yace bajo esos sentimientos reprimidos son tu creatividad, pasiones, intuición e imaginación. Es como encontrar un tesoro enterrado.
  • Pregúntate cada mañana “¿Qué puedo hacer hoy para ayudar a alguien?” “¿Cómo puedo servir?” “¿A quién puedo llamar para levantar su espíritu? ” Cuando te ofreces para servir a los demás y dar amor incondicional estás alimentando y sanando tu Alma. Siendo bondadoso, amor y comprensivo con los demás es tu propia recompensa.
  • Transforma tu dolor en algo para ti y para el mundo, dibuja o pinta un cuadro, aprende a tocar un instrumento, escribe una historia, busca en tu interior como sacar el dolor expresándolo en arte. Las mejores canciones y obras se han creado cuando el ser humano ha tenido un corazón herido.
  • En el caso de la pérdida de un ser querido, piensa, como le gustaría verte al día de hoy, y haz todo lo posible por vivir así.

Una manera muy efectiva de curar las heridas del alma es centrándote en tu estado de salud físico. Hacer deporte, comer de manera equilibrada, meditar y cuidar tu cuerpo en general es una técnica para volver a equilibrar tu mente y encontrar el bienestar psicológico. De este modo, no solo sabemos cómo sanar el alma espiritualmente, si no que conseguiremos curar el cuerpo y cultivar nuestra salud.